El combustible es uno de los gastos más onerosos para las empresas de transportación y logística, por lo que optimizar tiempos de entrega es esencial para su rentabilidad.

El transporte de carga es una de las industrias con márgenes de ganancia más acotados, especialmente en momentos en que la economía crece por debajo de su capacidad.

La reciente liberación de los precios de los combustibles en México ha significado costos volátiles para las empresas del sector transportes, incluso para el operador más conservador.

Detrás de los costos de mano de obra, el consumo de gasolina y diésel representa el segundo gasto más grande en la industria.

Por ello, el control de combustible a través de mejorar la capacitación de los conductores y optimizar los tiempos en logística se vuelve un objetivo estratégico importante en el negocio del transporte.

Capacitación y ahorro

Las 10 mayores empresas mexicanas dedicadas a la capacitación de choferes o conductores, autorizadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, utilizan una metodología de tres pasos para preparar al personal en el control y ahorro de combustible: 

1. Entrenar a los conductores en la reducción de la velocidad. Un camión que viaja a 90 km/h consume 27% más de combustible que el que va a 75 km/h.

2. El estudio del tráfico, enseñándoles a usar nuevas tecnologías, como GPS, para evitar congestionamientos, gastar menos gasolina y emplear menos tiempo para llegar al destino.

3. Educarlos sobre el enorme desperdicio de combustible al mantener sus motores encendidos durante periodos de descanso, con la calefacción o el aire acondicionado en funcionamiento.

Incluso los conductores más experimentados pueden mejorar sus habilidades y mejorar el rendimiento de la conducción a través de programas de capacitación.

Un buen programa de formación de choferes, según la SCT, puede ayudar a mejorar la economía de combustible de cualquier empresa entre 5% y 20%, lo que significa ahorrar un promedio de 25 mil pesos en costos de combustible por vehículo cada año.

Para un tráiler promedio un ahorro de 10% es el equivalente a casi $32 mil pesos al año o más.

Los conductores bien entrenados pueden reducir el consumo de combustible mediante la aplicación de una serie de otras técnicas sencillas:

  • Frenar / acelerar suave y gradualmente.
  • Andar por inercia siempre que sea posible.
  • Comenzar en un engranaje que no requiere el uso de la válvula reguladora cuando se libera el embrague.
  • Limitar desplazamientos innecesarios.
  • Limitar uso de accesorios de cabina para reducir desperdicios en el consumo de energía.
  • Utilizar los monitores electrónicos del motor para revisar las pautas de funcionamiento y el desempeño de cada chofer.

Optimizar tiempos de entrega

Esta acción no solo significará ahorros en combustible, también impulsará la satisfacción de los clientes.

Los consumidores demandan cada vez más rapidez en las entregas de los productos que adquieren por internet, y esto ha representado un reto para las empresas comerciales y una oportunidad para las de logística.

La optimización en el proceso de distribución puede conseguirse atendiendo a estos cinco aspectos:

  1. Planificar rutas para agilizar las entregas y buscar un mejor uso de las unidades de acuerdo con sus características de carga.

  2. Desarrollar una cadena de abastecimiento que asegure entregas seguras y a tiempo.

  3. Aprovechar las herramientas tecnológicas como los sistemas de gestión de flotas que dan seguimiento a los recorridos de los vehículos, el estilo de conducción de los operadores y el consumo de combustible.

  4. Planear con base en patrones de demanda que se repiten de manera cíclica para que la empresa esté preparada cuando esta suba y redirija recursos cuando baje.

  5. Centrarse en mejorar la experiencia del cliente al cumplir con excelencia el último paso en el ciclo de venta: la entrega.

Uso de monederos electrónicos

Utilizar soluciones como los monederos electrónicos de combustible Ticket Car®, de Edenred, ofrece no solo una buena herramienta de control del presupuesto de combustibles, sino también la elaboración de reportes para dar seguimiento al consumo por unidad.

Además, al estar autorizados por el SAT, estas tarjetas de gasolina son deducibles, por lo que el trámite se agiliza gracias a la integración de sistemas que permiten la comprobación del gasto.

Las empresas pueden utilizar la experiencia de los proveedores de vales o tarjetas de combustible para enseñar a los conductores las técnicas de ahorro de gasolina.

Para un típico tráiler de largo recorrido, el costo inicial de la capacitación y la compra de equipos de monitoreo electrónico se recuperan antes del año.

Trabajar en este tipo de ahorros es poner las bases para un futuro exitoso de la empresa.

 

Nota del editor: Este artículo fue publicado originalmente el 23 de octubre de 2015 y ha sido actualizado para incluir información relevante, con el fin de brindar una mejor experiencia a nuestros lectores.

Control de combustible en construcción y logística