El control de gastos es la regla número uno para alcanzar la rentabilidad. Es absolutamente indispensable tener los gastos bajo control si quieres que las finanzas de tu negocio se mantengan sanas y te permitan seguir creciendo.


Cuando los recursos son escasos, el control de flujo de efectivo y la planeación de gastos en una PyME pueden ser la diferencia entre el éxito y la quiebra. Y, cuando cuentas con recursos suficientes, debes optimizar su uso para acelerar el crecimiento.

En cualquiera de las dos situaciones, una estrategia financiera te ayudará a tomar decisiones sobre la inversión de capital o sobre los gastos administrativos, como los gastos de representación.

Una buena planeación financiera requiere que evalúes la importancia y oportunidad de cada movimiento de fondos, y que te asegures que todos los gastos están justificados por las metas a mediano y largo plazo de tu negocio.

Cómo crear tu estrategia financiera

  1. Analiza todas las decisiones de gasto y clasifícalas entre las que son necesarias para el crecimiento y las que puedes postergar.

  2. Elabora un presupuesto general y presupuestos por cada área, comunícalos a las partes interesadas y vigila que se cumplan.

  3. Evalúa los riesgos en que incurrirías con cada decisión, pero no peques de prudente. En ocasiones, es preferible apostar que dejar pasar las oportunidades.

  4. Establece metas que sean benéficas para la empresa en su conjunto. Recuerda que hacer crecer los ingresos de tu empresa no quiere decir descuidar o afectar a los otros elementos que conforman el modelo de negocios, ya sean accionistas, empleados o clientes.

  5. Estudia la información financiera de tu negocio, así como a tu competencia y a tu mercado, para que puedas así justificar todas las decisiones contenidas en tu planeación.

Una vez elaborada tu estrategia financiera, apégate a ella, haciendo ajustes cuando sea necesario. Una táctica que te ayudará en este sentido es establecer metas alcanzables a corto plazo cuya consecución te encamine hacia el objetivo final. De esta manera, tu evaluación de cada paso será más oportuna y tu respuesta, si es necesario hacer correcciones, más ágil.

Usa instrumentos de control

Para cumplir con tu planificación financiera, no dudes en aprovechar las herramientas que te permiten realizar una mejor gestión administrativa.

Un ejemplo de ellas es la tarjeta de servicio Ticket Empresarial de Edenred, con la cual es posible controlar mejor los gastos de viaje y la administración de la caja chica.

Recuerda que son este tipo de gastos variables los que pueden salirse fácilmente de control y pesar más en tus costos. Ten cuidado con ellos, la supervivencia y rentabilidad de tu negocio dependen de ello.

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