Planificar tus rutas de transporte te ayuda no solo a optimizar procesos y tiempos de entrega, sino también a controlar consumo de gasolina y, por tanto, gastos operativos. 

Para todas las empresas, las operaciones de distribución representan costos elevados que repercuten en el precio final de su producto, por lo cual es importante establecer un plan de logística que minimice los gastos y maximice los recursos.

Si, además, consideras que una mala planeación de rutas puede resultar en entregas a destiempo o el producto en malas condiciones, también se verá afectada la satisfacción de tus clientes.

Como ves, tener un mejor control de la logística en el negocio es fundamental tanto para el control de gastos, la competitividad y el nivel de ventas de tu empresa.

Todo empieza con la operación del almacén y con el control de flota de vehículos, el cual comprende gestionar tanto la capacitación de tus conductores para incrementar las medidas de seguridad en transporte, como el mantenimiento y reparación de tus unidades, y la planificación de las rutas de entrega.

Una vez que sabes cuáles son los pedidos y en qué orden se deben entregar, podrás dar acomodo a la mercancía en el almacén, asignarla a una unidad en particular, y situarla dentro de ésta, según la ruta de distribución planeada.

Para elaborar la planificación de tus rutas, sigue estos pasos:

1. Conoce los recursos con que cuentas

Optimizar tus operaciones de distribución requiere que sepas con cuántas unidades cuentas, qué capacidad tienen, qué horario tienen tus conductores y cuáles son sus restricciones laborales, a qué tipo de clientes atenderás, cuál es su ubicación y las distancias a las que se encuentran.

También debes tomar en cuenta el consumo de combustible de tus unidades y los métodos de reabastecimiento, ya que debes considerar costos y tiempos. Una forma ágil de gestionar este rubro es mediante la asignación y uso de tarjetas de servicio como Ticket Car® de Edenred, que te permite llevar un control preciso de los gastos y del buen uso de los vehículos.

2. Conoce los productos que entregas y dónde los entregas

En este aspecto, debes considerar tanto el peso y dimensiones de los productos, como si son de manejo delicado o perecederos. Otro factor son las condiciones y facilidad de las vías de acceso, el clima imperante y las posibles restricciones de circulación a vehículos de carga en determinados horarios.

3. Evalúa la capacidad de distribución por unidad

Cada vehículo tiene una capacidad limitada en peso y volumen, por lo que en algunas rutas deberás programar más de un servicio de entrega, y definir qué cargas llevará cada vehículo y a qué clientes.

Si haces una programación adecuada de las cargas, minimizarás tanto los costos en combustible como el tiempo de la jornada de cada operador.

4. Contabiliza los tiempos de operación

Debes contar no solo el tiempo que lleve cargar el vehículo, sino también el que lleve el abastecimiento de combustible, el desplazamiento a cada punto de entrega, y el destinado a la descarga y atención al cliente.

Con esta guía te será más fácil realizar tu planeación logística y maximizar tus recursos sin que afectes la satisfacción del cliente.

Recuerda que el área de transportes puede ser la que más expuesta esté a un descontrol en los gastos de operación, por lo cual la gestión de la flota y la operación de distribución deben ser planeadas y supervisadas cuidadosamente. La competitividad y rentabilidad de tu negocio puede depender de ello.

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